Señoras y señores:

Muy buenas tardes a todas y a todos ustedes.

Me da mucho gusto saludar en este acto, al Secretario General de la OCDE, a José Ángel Gurría Treviño; felicitarle por su reelección para un tercer periodo, que iniciará el próximo año.

Y decirle que a México, sin duda, le enorgullece que uno de sus hijos, que un mexicano de prestigio, de reconocimiento, encabece el esfuerzo de esta organización internacional, que agrupa a las principales economías del mundo, los países de mayor desarrollo, del que México es parte.

Y en donde, sin duda, es un espacio de discusión, de debate sobre las mejores prácticas, las mejores políticas que los países que quieren seguir la senda del desarrollo y del progreso, puedan hacer suyas y les sirvan realmente a detonar esta vocación hacia el desarrollo y, sobre todo, para generar bienestar para nuestras sociedades.

Me da mucho gusto y reconozco la iniciativa tomada de la OCDE, para llevar a cabo esta Cumbre Internacional de Productividad, precisamente aquí, en México.

Bienvenido y felicidades a José Ángel Gurría.

De igual manera, me da mucho gusto saludar a don Enrique Iglesias, quien fuera el primer Secretario de la Cumbre Iberoamericana, y que ahora esté atestiguando y siendo parte  de este esfuerzo para Iberoamérica; de crear este Consejo  para  la Productividad en Iberoamérica.

Es un gusto recibirle, don Enrique Iglesias, tenerle entre nosotros. Sea usted bienvenido.

Y en este espacio, saludo a los integrantes del Gabinete del Gobierno de la República.

A nuestros representantes diplomáticos.

A Senadores de la República; a Diputados Federales, que forman parte de  las comisiones encargadas de la productividad.

A importantes empresarios de nuestro país  y de la región Iberoamericana, que participan en este espacio.

Y a los representantes de los países de la OCDE que participan en esta Cumbre universal para la Productividad.

Sean todas y todos bienvenidos.

Y es un gusto acompañarles en la inauguración de esta Cumbre, que habrá de llevarse a cabo aquí, en México, durante estos dos días y que permitirá, realmente, revisar cuáles son las mejores políticas, las mejores prácticas; qué hacer para realmente lograr el objetivo, elevar la productividad en nuestras naciones.

Por qué es importante la productividad.

Es la llave de la prosperidad de las naciones y del bienestar de las personas.

Ser productivo significa hacer más con menos; lograr menores costos en la producción de bienes y servicios; que esos bienes y servicios lleguen a la población con mayor calidad y a menores costos; que realmente esto permita generar ahorros para las familias mexicanas.

Y es claro que el diagnóstico que hay sobre nuestro país, no era el más, el que mayor orgullo nos pudiera dar.

La verdad, como lo ha señalado José Ángel Gurría, no sólo para México en la brecha que hay, entre la productividad que México tiene hoy, a la que proyectan otras naciones de mayor desarrollo, yo creo que ilustra suficientemente cómo México se ha rezagado.

 

Y no es un rezago reciente. Es un rezago acumulado de prácticamente 30 años, en donde más allá de las condiciones económicas, financieras y sociales de nuestro país, lo que había sido una constante es el poco crecimiento de nuestra productividad; más bien, el estancamiento de nuestra productividad.

Y que, no obstante que nuestra economía venía creciendo desde hace tres años a un promedio anual de 2.4 por ciento, el nivel de productividad no crecía. Al contrario, venía decreciendo.

Y este bajo desempeño se ha debido, en gran medida, a que nuestro país había logrado establecer cambios paradigmáticos importantes de su vida política, de su vida social, pero no así de su vida económica.

Y por eso, desde el inicio de esta Administración, decidimos hacer ajustes necesarios, que nos permitieran cambiar de raíz y de fondo las condiciones para que México pudiera crecer económicamente.

Si bien ha habido otras reformas para el fortalecimiento institucional, para ampliar los derechos de los mexicanos, una buena parte de las reformas materializadas en esta Administración, con el respaldo mayoritario de las principales fuerzas políticas del país, han sido, precisamente, aquellas que nos van a permitir lograr mayor crecimiento económico de forma sostenida, pero sobre todo, elevar la productividad en nuestro país.

Déjenme compartir con ustedes, de manera muy breve, cinco acciones específicas en favor de la productividad nacional, en favor de lo que hemos llamado en México, y así lo han escuchado ustedes, y además reconozco que otras organizaciones, por sólo mencionar a la FAO, entre ellas, con quienes recientemente estuve, han adoptado este modelo, este concepto de democratización de la productividad.

Lo que nos hemos propuesto es que, en primero, tengamos a la productividad en el centro de nuestra política económica.

Y es a través de una política transversal; es decir, una política que incide directamente en el quehacer de varias o casi de todas las dependencias de la Administración Pública Federal, para que realmente, en su diario actuar, en sus acciones y en sus programas, la variable de la productividad y de poder elevar la productividad, tenga un papel de relevancia.

No sólo ello, sino que hemos consignado en que podamos, realmente, democratizar la productividad. Esto significa que la productividad, no sólo beneficia a unas cuantas regiones, o a unas cuantas empresas, sino que la productividad esté presente en toda la geografía nacional.

Y que en cualquier parte del país, lo cual significa un reto mayor, en cualquier parte del país, realmente, pueda cualquier mexicano, pueda encontrar condiciones óptimas para que con base, precisamente, en la productividad que se tenga en la zona, pueda materializar cualquier plan, cualquier proyecto que decida llevar a cabo.

Un segundo elemento fundamental es modificar nuestro marco institucional. Y hace apenas dos meses entró en vigor la ley para impulsar el incremento sostenido de la productividad y la competitividad de la economía nacional.

En pocas palabras, hemos creado reformas estructurales, nuevos ordenamientos, que están orientados, precisamente, a elevar la productividad.

Un tercer elemento. Se puso en marcha el Comité Nacional de Productividad para que, que es un órgano que está para dar directrices, para dar orientaciones al Ejecutivo Federal, que nos permita identificar con oportunidad cuáles son las políticas que debemos emprender para los distintos sectores de la economía que nos permitan, realmente, elevar la productividad.

A la fecha, se han identificado ocho sectores, entre ellos, el energético, el de las telecomunicaciones, por sólo mencionar algunas, en donde hay elementos, hay condiciones y hay oportunidad, para establecer sinergias y acciones específicas para elevar la productividad.

Cuarto elemento. Ha sido esto, que ya he señalado, la agenda de reformas estructurales, especialmente las que están orientadas al ámbito económico, como ha sido la Reforma Laboral, la Reforma Financiera, la Reforma Fiscal, la Reforma en Telecomunicaciones, la Reforma en Competencia Económica y la Reforma Energética, seis reformas que están claramente orientadas a elevar nuestra competitividad, pero también, nuestra productividad de manera muy relevante.

Quinto elemento. Nos hemos propuesto impulsar acciones específicas para las regiones de nuestra geografía que encuentran mayor rezago social.

Es por ello que he postulado, y lo habré de presentar para el próximo periodo legislativo, una serie de medidas que nos permitan crear zonas económicas especiales, particularmente en los estados del país con mayor rezago social.

Estas medidas, que espero pasen la aprobación del Congreso de la Unión, permitirán generar estímulos e incentivos de mediano y largo plazos, para atraer inversión y para elevar la productividad de entidades de nuestra geografía nacional que enfrentan mayor rezago social, económico y, eventualmente, político.

Todas estas acciones y transformaciones permitirán que México aproveche de mejor manera sus recursos, y esto nos permita ser, al final de cuentas, mucho más productivos.

Déjenme referirme, también, a lo que significará también un cambio de modelo inercial, porque vale la pena apuntar que lo que se ha hecho fue para cambiar las inercias.

Si ya habíamos advertido que los resultados obtenidos por México no eran del todo satisfactorios y deseables en términos de productividad, que éste en lugar de crecer había decrecido, no obstante nuestro constante, aunque no alto, pero crecimiento a final de cuentas de nuestra economía, no así el de nuestra productividad. Y por eso este ajuste inercial para realmente lograr resultados distintos a los que en el pasado habíamos obtenido.

Este mismo espíritu, esta misma premisa, es la que está presente en el presupuesto base cero, que estaré presentando a consideración del Congreso de la Unión, a partir del próximo periodo legislativo.

Como ustedes saben y han escuchado, más allá de establecer ajustes presupuestales para reafirmar nuestra fortaleza macroeconómica, para reafirmar nuestra fortaleza financiera que como nación tenemos, en esa volatilidad que don Enrique Iglesias hace un momento afirmara, el mundo está muy complejo; el mundo vive realmente escenarios adversos, complejos, desafiantes.

Y sin duda, México ha optado por actuar con gran responsabilidad. Y lo hemos hecho a partir de haber hecho un ajuste a nuestro presupuesto, que signifique ahorro en el gasto público. Pero no sólo ello, sino que también he postulado que a partir de la próxima propuesta de presupuesto que esté enviando a la Cámara de Diputados, estaremos haciendo un presupuesto base cero.

Qué significa esto.

Anteriormente, los presupuestos, año con año, se venían revisando a la luz de crecimientos prácticamente inerciales en sus programas, en sus acciones de cada una de las dependencias.

Lo que estamos haciendo, ya desde ahora, es revisar el armado del presupuesto, no sólo para justificar  los recursos destinados a las distintas áreas de la Administración Pública Federal, sino revisar  a fondo cuál es el sentido de cada una de las acciones y programas que tienen las dependencias Federales.

Por eso se llama Presupuesto Base Cero, porque es una reingeniería y revisión del presupuesto amplio, que nos permita evitar duplicidades a varios de los programas hoy existentes; que nos permita eficientar el gasto a distintos programas.

Que, no obstante el recorte anunciado eventualmente, podremos destinar mayores recursos a programas que estén mostrando eficiencia para realmente generar bienestar  para la sociedad mexicana

Hace apenas unos días, presenté los lineamientos de este programa al Congreso. Estos lineamientos, que están prescritos en ley, no habían tenido en el pasado, quizá, una mayor reacción, pero ahora la tienen, porque ahora establece cuáles son los programas, cuáles son algunos de los lineamientos que las dependencias deberán observar, precisamente, para ajustar su presupuesto en esta base cero, y eficientar los recursos que se destinan a los distintos programas.

Dentro de ellos destaca, por ejemplo, el Programa Nacional de Inglés, porque queremos que este programa se difunda ampliamente en todas las escuelas de nuestro país.

Hoy estamos trabajando por la calidad de la educación, y un elemento fundamental, sin duda, es el asegurar que en las escuelas haya una instrucción mucho más eficiente del idioma Inglés, que se ha convertido en el idioma universal.

O el Programa Nacional de Convivencia Escolar. Cuando hemos visto casos de bullying en distintas escuelas, es porque tenemos que modificar los patrones educativos que nos permitan combatir estas prácticas en las escuelas.

Esto sólo por dar ejemplo de varios de los programas que ahora se verán fortalecidos dentro de la propuesta de presupuesto que estaré enviando al Congreso.

Junto a ello, tiene relevancia en esta Cumbre Internacional de Productividad este esfuerzo, primero, de la OCDE, y que ahora particularmente acompaña el Consejo Iberoamericano.

Este Consejo Iberoamericano, que permitirá de manera mucho más focalizada, revisar acciones específicas, no de orden general, sino para los países, dada su condición, sus fortalezas, lo que han hecho cada uno de los países miembros de Iberoamérica; qué deberán de seguir, qué deberán hacer para elevar la productividad.

En pocas palabras, podría yo concluir diciendo que sin productividad no hay prosperidad.

Y lo que el Gobierno de la República tiene claramente en mente y por objetivo, es asegurar que en México haya condiciones para el bienestar de las familias mexicanas.

Que vivan con mayor calidad; que el acceso a productos, servicios y a satisfactores lo puedan hacer, en primer lugar, en todas partes de la geografía nacional, en iguales condiciones, y que lo puedan hacer de manera más fácil y a mejores precios, generándoles ahorros a la economía de las familias mexicanas.

Ese es el sentir, esa es la razón de trabajar hoy en favor de la productividad.

Quiero agradecer y reconocer el esfuerzo, la iniciativa de la OCDE, del Consejo Iberoamericano y del sector privado, por su entusiasta participación en este espacio, en el que habrán de tener, en el que habrán de darnos y compartirnos experiencias propias, que buscamos se diseminen, como decía José Ángel Gurría hace un momento, no se queden solamente concentradas en beneficios de las grandes empresas, sino que las mejores prácticas realmente vayan también a las pequeñas y medianas empresas.

Y todo esto nos permita generar una gran sinergia en todos los ámbitos de nuestra economía, en favor de la productividad.

Deseo éxito a esta Cumbre, y más éxito deseo para que lo que aquí se defina, ilustre, dé luces y orientación a los gobiernos, que nos permitan llevar, a través de la productividad, bienestar y prosperidad para nuestras sociedades.

Muchas gracias.

Y si me lo permiten, voy a proceder al motivo de haber sido invitado, José Ángel, esta mañana aquí o este mediodía, que es a la Inauguración de esta Cumbre Internacional de Productividad, un diálogo global sobre el futuro de la productividad, que reafirmo y reitero, es para mí motivo de gran orgullo y satisfacción acompañarles en la inauguración de este evento, seguro de que sus trabajos contribuirán a elevar y democratizar esta variable: la productividad como factor de desarrollo y bienestar de nuestras sociedades.

Que tengan el mayor de los éxitos.

Muchas gracias.