Por Enrique Peña Nieto

Hace 23 años, los Jefes de Estado y de Gobierno de Iberoamérica se reunieron en Guadalajara para crear un foro de diálogo, fraternidad y cooperación, que permitiera ampliar nuestros vínculos históricos, culturales y de amistad.

Hoy, nuevamente en México, nuestra visión y propósitos se renuevan. Ha llegado el momento de replantear el futuro de Iberoamérica, a partir de la cultura, que la une y la hace única en su diversidad como región.

Además de seguir difundiendo nuestra cultura, en esta Cumbre nos proponemos reflexionar sobre su vinculación con el crecimiento económico y el bienestar social. Somos conscientes del poder transformador de la educación. Necesitamos más y mejor educación para superar los desafíos que nuestras sociedades enfrentan.

Finalmente, el tercer gran tema de esta Cumbre, es la innovación, la cual juega un papel fundamental en el desarrollo presente y futuro de Iberoamérica. Así, los Iberoamericanos podemos aportar nuestro talento al mundo, para hacerlo avanzar por el camino del desarrollo y el bienestar.