La reciente reforma energética de México ofrece una oportunidad única para mejorar la colaboración bilateral entre México y Canadá, en este ámbito, con el objetivo de impulsar sectores de energía baja en carbono, prósperos e incluyentes.

Ambos países acordaron involucrar la participación de los principales organismos federales y estatales, empresas e instituciones. El objetivo es desarrollar buenas prácticas para una industria de hidrocarburos segura, responsable y de bajas emisiones, en medio de la transición energética. 

México y Canadá ampliarán la cooperación internacional para el desarrollo sostenible. Se acordó formar un frente común contra las amenazas al medio ambiente, proteger los derechos humanos, y promover la inclusión social y financiera.

Estos esfuerzos se realizarán tanto a nivel regional, a través de organismos como la Organización de los Estados Americanos, y a nivel internacional, a través de la cooperación en instituciones multilaterales como la ONU y el G-20. 

"A nivel federal, seguiremos compartiendo nuestras experiencias en la promoción de la participación de las comunidades indígenas en el sector energético. Asimismo, fomentaremos la cooperación en ciencia, tecnología e innovación, e impulsaremos nuevas asociaciones entre las instituciones académicas de México y Canadá en la búsqueda de soluciones de energía de baja emisión".