Por: Enrique Peña Nieto

Hoy, en mi séptima visita al estado de Guerrero para atender la emergencia causada por las lluvias, reiteré que estaremos con la población hasta que todas las regiones, comunidades y familias recobren su vida habitual.

Es verdad que en este estado se está viviendo una situación difícil, a causa de los daños provocados por “Manuel”, pero también se está viviendo una gran muestra de unidad y solidaridad del pueblo de México.

Todos nos sentimos orgullosos e inspirados por la respuesta generosa y fraterna de millones de mexicanos, que han respondido al llamado de apoyo a nuestros hermanos guerrerenses.

Cada paquete de comida donada, cada botella de agua entregada, cada caja de medicina ofrecida, es un gesto que las familias afectadas nunca olvidarán.

Todos los órdenes de gobierno tenemos la obligación ética y moral de manejar con transparencia y eficacia la ayuda humanitaria que se ha recolectado, así como de rendir cuentas a la sociedad.

Juntos, demostraremos que cualquier desafío, por grande que sea, puede ser superado con la suma de esfuerzos, voluntades y recursos.