• Las deudas deben ser contratadas en pesos y a tasa fija.
  • Ten cuidado cuando contraigas deudas a largo plazo, por ejemplo, un crédito hipotecario o automotriz. La idea de pagar hoy mensualidades bajas que vayan en ascenso en el tiempo porque confías en que tu sueldo o ingreso también lo hará, es una premisa que escapa a tu control.
  • Usa tu tarjeta de crédito como medio de pago, no de financiamiento. De ser posible paga todo lo que consumiste en el mes. Si no te es posible, trata de pagar al menos dos veces el pago mínimo solicitado en tu estado de cuenta, así evitarás pagar muchos intereses y cubrirás la deuda en menos tiempo.
  • Utiliza el crédito para generar patrimonio (por ejemplo la hipoteca); no para cubrir tus gastos de consumo del día a día (tarjetas de crédito).
  • Si vas a comprar algo a crédito, estudia distintas opciones y compara su Costo Anual Total (CAT). Recuerda que entre más alto es el CAT, más pagarás.
  • Ojo con los planes de compra a meses sin intereses. De poquito en poquito, tu dinero se te puede ir de las manos sin darte cuenta y caer en la insolvencia.
  • Cuida tu historial crediticio. Es una herramienta que siempre debes tener disponible para aprovechar oportunidades y planear tus metas patrimoniales de corto, mediano y largo plazo.

Fuente: Condusef