El Presidente de la República, Enrique Peña Nieto, encabezó la ceremonia de implementación de del Nuevo Sistema de Justicia Penal.

Destacó la suma de esfuerzos y voluntades, así como el trabajo conjunto de diversas entidades:

"Reciban mi mayor reconocimiento, las señoras y señores legisladores, por este histórico esfuerzo".

A nivel local, la gobernadora y los gobernadores, así como el Jefe de Gobierno de la Ciudad de México, impulsaron decididamente el proceso.

Así lo acredita la capacitación de más de 400 mil operadores del Sistema y de más de 240 mil elementos de seguridad pública.

Igualmente, las procuradurías y fiscalías, han emprendido un ambicioso proceso de modernización y restructuración interno, para estar a la altura de esta transformación.

"Reconozco la labor de los legisladores federales durante el periodo extraordinario de sesiones, para aprobar los ordenamientos complementarios del Sistema de Justicia Penal Acusatorio".

Este nuevo modelo reafirma el compromiso de las Fuerzas Armadas, con el debido proceso y el respeto a los Derechos Humanos.

También destaca la labor de los integrantes del Poder Judicial, tanto de la Federación como a nivel local, para renovar y actualizar su infraestructura, y para seleccionar y capacitar a los magistrados, jueces, secretarios y actuarios, que impartirán justicia.

Durante la etapa de implementación, se contó con el apoyo de varios países amigos, que compartieron sus experiencias, como Canadá y Estados Unidos.

"En este esfuerzo nacional, ha quedado acreditado que los cambios estructurales que requiere México, sólo pueden concretarse con una auténtica visión de Estado; yendo más allá de diferencias políticas, calendarios electorales y periodos de gobierno".

Desde el principio, el Gobierno de la República tenía claro que cumplir con el plazo de implementación, era una meta fundamental y emblemática, pero era sólo la primera.

El sistema de justicia es un sistema vivo, en constante transformación y evolución. En la fase de consolidación que hoy inicia, se requiere igualmente, de la voluntad, el compromiso y el trabajo del Estado Mexicano en su conjunto.

"En especial, hago un respetuoso llamado a los Poderes Legislativo y Judicial, a los gobiernos locales, a la academia y a las Organizaciones de la Sociedad Civil, para mantener la causa de la Justicia Penal, como una prioridad nacional".

Para que el nuevo modelo funcione y funcione bien, es indispensable contar con mecanismos efectivos de evaluación y monitoreo.

Para ello, se celebró el Acuerdo Nacional para la Evaluación, Seguimiento y Consolidación del Sistema de Justicia Penal, suscrito los Poderes Legislativo, Ejecutivo y Judicial, sin menoscabo de las facultades exclusivas de cada uno.

En este marco, el Gobierno de la República reitera su compromiso indeclinable con la independencia del Poder Judicial.

"Todos los representantes del Estado Mexicano somos corresponsables del éxito del Nuevo Sistema de Justicia Penal".

Sólo con un proceso continuo de aprendizaje y mejora, será posible corregir las fallas y superar los desafíos que seguramente se habrán de enfrentar.

"En el Gobierno de la República, tenemos la determinación de ajustar donde haya que hacerlo, y de cambiar lo que sea necesario, para que nuestras instituciones de seguridad y de procuración de justicia, estén acordes con esta transformación".