El Presidente Enrique Peña Nieto inauguró la Semana Nacional de Transparencia 2015.

El Estado Mexicano vive una nueva etapa de transparencia y rendición de cuentas en conjunto con la sociedad civil.

Como prueba de estos avances se encuentra la promulgación de la Ley General de Transparencia y Acceso a la Información Pública que obliga a ser más transparentes a más autoridades e instituciones.

Ahora, cualquier entidad, persona física, moral o sindicato que ejerza recursos públicos o realice actos de autoridad están obligados a acatar las leyes de transparencia.

Para asegurar su cumplimiento, la Ley crea el Sistema Nacional de Transparencia cuyo Consejo ya fue instalado y establece una relación cercana y directa entre ciudadanos y autoridades.

Los alcances de la Agenda de Transparencia que ya cumple el Estado Mexicano convocan al trabajo colaborativo y corresponsable de todos los órdenes de gobierno y de todas las instituciones.

La transparencia y la democracia van de la mano, se complementan y se fortalecen; la primer permite que los ciudadanos estén mejor informadas y tengan más elementos para decidir sobre su vida en el contexto de la segunda.

Por ello, la transparencia no es un fin en sí mismo sino un medio para mejorar la actuación de los gobiernos.