La participación de los países en las Operaciones de Mantenimiento de la Paz de la ONU es una de las expresiones de la responsabilidad global de un Estado.

Por esa razón, y en cumplimiento de la decisión anunciada por el Presidente de la República, Enrique Peña Nieto, en la Asamblea General de las Naciones Unidas, el 24 de septiembre de 2014, México se reincorporó a ellas desde abril de 2015.

Actualmente, integrantes de la Secretaría de la Defensa Nacional y de la Secretaría de Marina, incluidos Oficiales de Estado Mayor y Observadores Militares, participan en la Misión de Estabilización de las Naciones Unidas en Haití (MINUSTAH), en la Misión de las Naciones Unidas para el Referéndum del Sáhara Occidental (MINURSO) y en la Fuerza de las Naciones Unidas en Líbano (UNIFIL).

México había formado parte de las OMP en tres ocasiones anteriores. Las dos primeras con Observadores Militares en Los Balcanes (1947-1950) y Cachemira (frontera entre la India y Pakistán, en 1949), así como en El Salvador (1992-1993), con 120 policías.

El personal mexicano de las Fuerzas Armadas ha sido capacitado mediante cursos certificados por la ONU, con el valioso apoyo de países amigos como: Alemania, Argentina, Brasil, Canadá, Chile, China, Colombia, Ecuador, España, Estados Unidos, Finlandia, Guatemala, India, Noruega, Reino Unido, Suecia, Suiza y Uruguay.

Las capacidades y adiestramiento del personal mexicano cumplen con los más elevados estándares y permiten una actuación de alto perfil que contribuye a la paz y seguridad internacionales, a través de la asistencia humanitaria que brindan, apegada a los principios normativos de la política exterior establecidos la Constitución.

México se distingue por ser el segundo contribuyente financiero de América Latina al presupuesto de estas operaciones y reitera su compromiso con la defensa de las grandes causas de la humanidad, como es el mantenimiento de la paz internacional, de conformidad con los principios y valores de la Organización de las Naciones Unidas.