En las faldas del cerro El Tlatoani, al poniente del municipio de Tlayacapan, en Morelosarqueólogos del INAH descubrieron recientemente el entierro de un guerrero decapitado y un horno prehispánico de producción cerámica, ambos con una antigüedad asociada al periodo Clásico Tardío (350-600 d.C.).

El atavío del individuo enterrado consta de orejeras y un collar con cuentas de piedra verde, otros artefactos también de este material y una serie de vasijas. Entre los restos óseos se identificaron las extremidades inferiores, y las vértebras cervicales con huellas de corte, lo que indica su decapitación.

En otra sección explorada de la elevación, donde los especialistas suponen la existencia de las comunidades agro-artesanales, se localizó un horno, que representa uno de los pocos contextos de producción cerámica de época prehispánica que han sido ubicados en el estado de Morelos hasta el momento.

Dicho horno está en perfecto estado de conservación, tiene una planta rectangular, sus paredes están hechas de mampostería, con restos que denotan la constante y sistemática producción cerámica, pues todo el espacio aledaño está quemado.