Por Enrique Peña Nieto

Santiago de Chile, 27 de enero de 2013.

Históricamente México ha sido un promotor permanente de la hermandad entre las naciones latinoamericanas y caribeñas. Hoy nuestra voluntad para caminar unidos es una realidad.

Este domingo, en Santiago de Chile, resultó un gran gran honor para mí formar parte de la Primera Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños.

Con esta Cumbre, Latinoamérica y el Caribe han comenzado una nueva etapa en su desarrollo regional. Tenemos un gran potencial para crecer como bloque, y en este esfuerzo, el papel integrador de la CELAC es fundamental.

Juntos lograremos un mayor peso y participación en la toma de decisiones globales que nos afectan.

Expreso mi reconocimiento a las señoras y señores Jefes de Estado y de Gobierno de esta región. Estoy seguro de que América Latina y el Caribe se consolidarán como una región fundamental para el desarrollo global en este siglo.