Por Enrique Peña Nieto

Ante emergencias, fenómenos naturales y situaciones de riesgo, la protección civil se ha convertido en un valioso mecanismo para poner a salvo miles de vidas.

Crear condiciones de seguridad y protección para los habitantes es un deber irrenunciable del Estado. México está obligado a reorientar los esfuerzos de Protección Civil, en materia de prevención y mitigación del riesgo, en el impacto de los desastres.

Por ello, hoy instalamos por primera vez en la historia, el Consejo Nacional de Protección Civil, un órgano colegiado que agrupa y coordina las responsabilidades de los tres órdenes de gobierno en la materia.

Aunque no siempre podemos predecir cuándo, dónde, ni cómo se va a presentar una catástrofe, sí podemos prepararnos y estar alertas en todo momento, para responder con rapidez, oportunidad y eficiencia ante cualquier eventualidad.

Un Sistema de Protección Civil moderno, ágil y eficiente, es aquel que cuenta con protocolos de actuación antes, durante y después de la situación de emergencia.

La vida, el patrimonio y la seguridad de los mexicanos, así nos lo demandan.

SEIS MEDIDAS EN MATERIA DE PREVENCIÓN DE DESASTRES