El 19 de septiembre de 1985, un sismo de enormes proporciones sacudió al centro del país, conmocionando a sus habitantes; este año marcó el inicio de una nueva etapa en la gestión del riesgo de desastres.

Actualmente, la prioridad es la prevención; si bien no siempre podemos predecir cuándo, dónde, ni cómo se va a presentar una catástrofe; lo que sí podemos hacer, es prepararnos y estar alertas en todo momento.

A tres décadas de la tragedia de 1985, México hoy está mejor preparado para responder con rapidez, oportunidad y eficiencia, ante cualquier eventualidad. Lograrlo, ha sido resultado del trabajo de todos.

En relación a ello, el Presidente Enrique Peña Nieto entregó el Premio Nacional de Protección Civil 2015, a mujeres y hombres, a organizaciones sociales y servidores públicos, que han contribuido a generar condiciones de mayor seguridad y protección, en favor de las familias mexicanas.

Durante este evento, el Presidente resaltó el hecho de que México fue elegido como sede de la Plataforma Global para la Reducción del Riesgo de Desastres en 2017, como  un reconocimiento a la evolución institucional, y a las aportaciones que nuestro país ha hecho al mundo, en materia de protección civil, durante los últimos 30 años.