Por Enrique Peña Nieto

Fue para mí un placer recibir este día en Palacio Nacional, al Cuerpo Diplomático acreditado en México. Y es muy simbólico que esta reunión coincida con la conmemoración del aniversario del Tratado de Tlatelolco.

El Gobierno de la República reconoce la importancia de cada una de las naciones. A todo el Cuerpo Diplomático acreditado en nuestro país puedo asegurarles que cuentan con nosotros para impulsar nuevas oportunidades de desarrollo, en beneficio de nuestras sociedades.

Una frontera es símbolo de oportunidades conjuntas. En América del Norte, con Estados Unidos y Canadá, estamos decididos a ser la región más competitiva y dinámica del mundo. Y con Latinoamérica el compromiso de México es real y palpable: al coordinarnos mejor seremos una voz que se escuche más fuerte y con mayor atención.

No podemos dejar pasar por alto el dinamismo de las naciones africanas; la fuente de oportunidades que representa Europa; las relaciones de amistad y cooperación que tenemos con las naciones de la Región Asia-Pacífico y el deseo por estrechar nuestras relaciones con los países del Medio Oriente.

El mundo se enfrenta a nuevos desafíos.  Estoy convencido de que México debe asumirse como un actor con responsabilidad global; como un país que fomenta el desarrollo y la cooperación entre las naciones, y también como un país responsable que abandera la paz y defiende los Derechos Humanos.