El Presidente Enrique Peña Nieto ha impulsado una agenda de reformas estructurales con la finalidad de modernizar al país y promover mayor inversión para generar empleos y mejorar el bienestar de las familias mexicanas.

Una de las reformas de mayor importancia debido a su relevancia para el crecimiento económico de nuestro país es la Reforma Financiera; reforma necesaria porque si bien México cuenta con un sistema bancario sólido, es un sector que presta poco y que no llega a todos los sectores de la población.

Por ejemplo alrededor de 14 millones de mexicanos, es decir, el 20% de la población adulta no tiene cuentas de ahorro o crédito en el sistema financiero formal.

La Reforma Financiera busca que todos los mexicanos, en todas las regiones del país, y sin distinción de género, lengua o condición socioeconómica puedan tener acceso a servicios financieros como el ahorro y los seguros, y que especialmente tengan la posibilidad de tener más crédito y que éste sea más barato.