Por Enrique Peña Nieto

Es un gusto estar en la República del Perú para participar en la XXIV Reunión de Líderes del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC). Estoy convencido de que, bajo el liderazgo del presidente Pedro Pablo Kuczynski, las 21 economías de APEC daremos un nuevo impulso a la competitividad y prosperidad de la región.

A la par, este encuentro también es una oportunidad para que el Perú y México sigamos fortaleciendo la relación bilateral, caracterizada por la amistad cercana entre nuestros pueblos y la colaboración en temas de gran relevancia para el desarrollo de nuestras sociedades.

Para ambos países, APEC es un mecanismo fundamental para la integración regional. Por esa razón, México hace suyas las prioridades que el Perú ha impulsado con el objetivo de generar un crecimiento con calidad y un mayor desarrollo humano.

En esa ruta, mi país está convencido de que es necesario avanzar en la integración económica regional, a través de la eventual formalización del Área de Libre Comercio de Asia-Pacífico (FTAAP, por sus siglas en inglés), así como facilitando el comercio, fomentando un crecimiento incluyente y mejorando la competencia.

También compartimos con el Perú el objetivo de modernizar nuestras pequeñas y medianas empresas (PyMES). En este sentido, junto con Chile y Colombia, mediante la Alianza del Pacífico (AP), nuestros países han trabajado en favor de la participación de las PyMEs en cadenas globales de valor. Por ello, México respalda la intención de la AP de convertirse en observador de APEC, esto nos permitiría aprovechar las sinergias entre estos mecanismos que comparten una misma visión para el desarrollo.

En la actualidad, la Cuenca del Pacífico es un nodo estratégico que conecta regiones prioritarias para el comercio. Gracias al éxito de la Presidencia Pro Témpore del Perú en la Alianza del Pacífico y al compromiso y trabajo decidido del Presidente Kuczynski en APEC este año, América Latina y Asia avanzamos en favor de una región Asia-Pacífico más integrada, más competitiva y más incluyente.

A nivel mundial, el debate sobre el libre comercio se ha colocado como una preocupación central. La economía del siglo XXI demanda que nuestros países sean capaces de hacer frente a los retos que impone un entorno internacional complejo, caracterizado por la volatilidad.

Por ello, México seguirá buscando que el Tratado de Asociación Transpacífico se consolide como una herramienta de política pública de largo plazo, que permita fortalecer la competitividad, mejorar la inserción en los mercados internacionales y las cadenas globales de valor, y lograr que los beneficios del comercio exterior lleguen a todos los habitantes de nuestras sociedades.

Es precisamente en este escenario que tiene lugar la presente edición de APEC. Los miembros de APEC sabemos que nuestro futuro será mejor si actuamos conjuntamente para enfrentar los retos compartidos. No es tiempo de voltear a ver al pasado con nostalgia ni al presente con temor, es tiempo de ver hacia el futuro con audacia.

A lo largo de nuestra historia, América Latina ha pasado por muchas transformaciones. No obstante, hoy contamos con el peso económico, la fortaleza institucional y la visión estratégica para ser parte de los países que escriben las reglas de la nueva arquitectura comercial y política que definirán el siglo XXI.

Texto publicado en La República.pe