La renta petrolera es la diferencia entre el valor del petróleo y el costo de extraerlo. Sin embargo, para que el estado mexicano pueda aprovechar este hidrocarburo y recibir la renta petrolera, es necesario extraer el petróleo del subsuelo, para lo cual se deben pagar distintos costos como la mano de obra, la renta de la maquinaria que tuvo que emplearse, el costo de la tecnología, y cualquier otro costo financiero.

Por ejemplo, si un barril de petróleo puede venderse en 100 dólares, pero el costo para Pemex de extraerlo fue de 20 dólares, entonces la renta petrolera es de 80 dólares por cada barril; es decir, la renta petrolera es igual al valor del barril de petróleo menos el costo de extraerlo. Es claro que si no se hubiera extraído, de nada hubiera servido el petróleo y no se hubiera materializado el beneficio para el país que se conoce como la renta petrolera, por lo que es necesario incurrir en el costo de extracción para recibir el beneficio.

La Reforma Energética busca aumentar la renta petrolera que recibimos los mexicanos.