Hoy, en la refinería en Salamanca, conmemoramos el 75 Aniversario de la Expropiación Petrolera, un hecho emblemático de nuestra Historia.

Ahí expresé que la transformación de PEMEX es indispensable para liberar el gran potencial económico de México.

Frente a la Nación refrendé también que PEMEX no se vende ni se privatiza, PEMEX se transforma y se moderniza.
PEMEX es, y seguirá siendo, patrimonio de todos los mexicanos.

Y como patrimonio de los mexicanos, PEMEX debe administrarse con la mayor eficiencia, honestidad, transparencia y rendición de cuentas.

Lo lograremos con una Reforma Energética que beneficie a todos los mexicanos.

Es tiempo de transformar a PEMEX para transformar a México. Hay que mover a PEMEX, para que PEMEX mueva a México.