Al inicio de un nuevo año, siempre tenemos una excelente oportunidad de asumir compromisos personales, pero también de reconocer que cada quien influye de manera determinante en la vida comunitaria y en la del país.

Lo que hacemos o dejemos de hacer, tiene un impacto en nuestra Nación. Y es en esa actitud y disposición, donde radica lo que realmente podemos proponernos para tener un mejor país.

Porque nadie va a hacer por nosotros lo que no seamos capaces de comprometer. México es hoy lo que cada generación que nos antecedió, asumió en su responsabilidad y logró impulsar.

Aquí está la verdadera ventana de oportunidad. Hoy nos corresponde a nosotros ser actores protagónicos de la transformación, profunda y acelerada, que México espera y que México necesita. Sí es posible y nada debe detenernos.

Es tiempo de hacer y crear, es momento de valorar lo mejor que tenemos: nuestro talento. Aprovecharlo, potenciarlo y lograr que cada mexicano escriba historias individuales de éxito.

Es momento de que podamos comenzar a vivir una nueva era y de asumir una nueva responsabilidad frente a los retos y desafíos que tenemos como país.

Si queremos que mañana inicie una nueva etapa, es indispensable la participación de todos los mexicanos. Si queremos que a nuestro país le vaya bien, tenemos que poner de nuestra parte y asegurarnos que así sea.

Hagamos que se abra una era de prosperidad; una nueva etapa de armonía, de esperanza y crecimiento para México. Crecer en unidad para alcanzar los grandes objetivos que mejoren las condiciones de vida de todos los mexicanos.

Que estos sean nuestros propósitos. Bienvenido sea el 2013.