Por Enrique Peña Nieto

La transparencia y la rendición de cuentas son esenciales para la democracia. La población tiene derecho a saber cómo y en qué se gastan los recursos de los mexicanos; cómo deciden las autoridades y cuáles son sus resultados.

Por ello, este día promulgué la Reforma Constitucional en materia de Transparencia, con la que México renueva los mecanismos de acceso a la información pública y la protección de datos personales.

Ahora, todos los organismos e instituciones que reciben fondos públicos, o que realizan algún acto de autoridad, serán sujetos obligados a transparentar el ejercicio de esos recursos.

Con información y cuentas claras, la ciudadanía podrá evaluar de mejor forma a sus gobernantes y representantes, además de que una sociedad bien informada será siempre más participativa y estará en mejores condiciones para contribuir al logro de las grandes metas nacionales.

La Reforma Constitucional en materia de Transparencia forma parte de la agenda de reformas transformadoras, que ha emprendido México. Este ímpetu reformador, demuestra la capacidad de nuestro país para transformarse en democracia; demuestra, también, que la pluralidad no es obstáculo para construir acuerdos, en favor de la República.

La transparencia y la rendición de cuentas seguirán siendo principios fundamentales de este Gobierno, para así mover a México y ser el país que todos anhelamos.

El @GobRep está decidido a realizar una gestión pública abierta y cercana a la gente, para ser un gobierno moderno, eficaz y transparente.

— Enrique Peña Nieto (@EPN) febrero 7, 2014