Por Enrique Peña Nieto

Como país, debemos trabajar para que los derechos que consagra nuestra Constitución, sean una realidad para todos. Uno de ellos es el derecho a la alimentación nutritiva, suficiente y de calidad, que establece el Artículo 4º de nuestra Carta Magna.

El propósito de la Cruzada Nacional Contra el Hambre que arrancamos esta semana en Chiapas es cumplir con esta obligación. Por ello, hoy invité a la sociedad civil a sumarse a este objetivo prioritario para la Nación.

Las Organizaciones de la Sociedad Civil tienen un papel invaluable en la construcción de una sociedad más justa, equitativa y próspera. Es necesario enfrentar la pobreza y el hambre desde sus causas y no sólo atender sus efectos.

Estoy convencido de que una estrategia de gran calado, como es esta Cruzada, requiere del tiempo, talento, ideas y experiencia de la sociedad civil organizada. En las democracias avanzadas, está comprobado que la participación social complementa, fortalece y enriquece la acción del Gobierno.

Para generar mejores condiciones de vida para las familias mexicanas, requerimos de voces fuertes y críticas, pero también, de voces constructivas y voluntades propositivas.

La invitación está abierta a jóvenes, académicos, fundaciones, organizaciones civiles, iglesias, empresarios, y a todo aquel que esté dispuesto a aportar su tiempo o recursos para acabar con el hambre de millones de mexicanos.

El éxito de esta gran Cruzada será el éxito de todo México. La invitación está hecha. Nuestro país nos necesita.