Por Enrique Peña Nieto

Después de Iguala, México debe cambiar. Por ello, como un mexicano más, me sumo al clamor ciudadano que exige justicia.

Como padre de familia, comparto el dolor, la angustia y la incertidumbre de las familias de las víctimas.

Como ciudadano mexicano, comparto también la exigencia de justicia de la sociedad entera. No pueden quedar impunes estos actos de barbarie.

Y como Presidente de la República, asumo la responsabilidad de encabezar todos los esfuerzos necesarios, para liberar a México de la criminalidad; para combatir la corrupción y la impunidad. En suma, construir un pleno Estado de Derecho.

Convencido de ello, he decidido impulsar cambios de fondo, que permitan mejorar la seguridad, la justicia y el Estado de Derecho en México. Frente a las circunstancias que nos han tocado vivir, demostremos, una vez más, la unidad, el carácter y la determinación de los mexicanos.