Por Enrique Peña Nieto

La educación es el cimiento más sólido y duradero para el bienestar y progreso de toda nación; es la base para mover y transformar a México.

Hoy, en la Residencia Oficial de Los Pinos, tuve el enorme gusto de reunirme  con maestros y maestras de todo México, grandes formadores de nuestros niños y jóvenes, quienes trabajan en el campo o la ciudad, en escuelas públicas o privadas y en todos los niveles educativos.

En esta fecha tan emotiva, el Día del Maestro, expresé mi reconocimiento, admiración y respeto a los educadores de las 32 entidades federativas, porque son los constructores de un mejor futuro para México y porque, con su labor comprometida en las aulas, contribuyen a hacer una mejor Nación.

De hecho, con su trabajo diario, responsabilidad y compromiso con la Reforma Educativa, los docentes del país ya están haciendo la parte que les corresponde, para lograr una educación de calidad para todos los mexicanos.

Juntos, autoridades, directores, maestros y padres de familia, lograremos que la educación de calidad se convierta en un derecho humano ejercido por todos los niños y jóvenes de México, tal como lo ordena nuestra Constitución. Reitero mi reconocimiento y mi más sincera felicitación a todos los maestros de México.