El sector financiero en México enfrenta una paradoja: se cuenta con un sistema bancario sólido, pero es un sector que presta poco y que no llega a todos los sectores de la población.

La Reforma Financiera busca que todos los mexicanos, en todas las regiones del país, y sin distinción de género, lengua o condición socioeconómica puedan tener acceso a servicios financieros como el ahorro y los seguros, y que especialmente tengan la posibilidad de tener más crédito y que éste sea más barato.

Los 5 objetivos de esta visión de inclusión financiera con la cual el Gobierno de la República se ha comprometido son:

  • Favorecer la sustitución del dinero en efectivo por dinero electrónico impulsando el uso de medios de pago electrónicos.
  • Utilizar más y de mejor manera, nuevas tecnologías que permitan el acceso a servicios financieros a la población.
  • Lograr la bancarización total de programas sociales y nóminas gubernamentales.
  • Apoyar el acceso al financiamiento para personas que usualmente no han tenido acceso al crédito, de manera que puedan generar historiales crediticios.
  • Trabajar de la mano con el sector privado para instalar infraestructura financiera —sucursales, cajeros automático o corresponsales bancarios— en todos los municipios de la región sur y sureste del país.