Por: Enrique Peña Nieto

Publicado en el Huffington Post

Es un honor contribuir a la Campaña de Liderazgo de Mujeres Parlamentarias. Si bien las mujeres son prácticamente la mitad de la población mundial, esto aún debe traducirse en una mayor participación en la política. Por desgracia, los conceptos de género obsoletos –extendidos por todo el mundo– siguen impidiendo que las mujeres asuman posiciones clave de liderazgo en todos los aspectos de nuestra vida cotidiana. Por esta razón, debemos unir esfuerzos para revertir esta tendencia y asegurar que sus voces son escuchadas.

México ha sido, históricamente, un participante activo en la agenda de igualdad de género y empoderamiento de la mujer. En 1975, mi país fue sede de la primera Conferencia Mundial sobre la Mujer, donde se establecieron los principios fundadores de la actual oficina de ONU Mujeres. Recientemente, México promovió la incorporación de la perspectiva de género en la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible. Como parte de este esfuerzo, fui coorganizador del “Encuentro de Líderes Mundiales sobre la Igualdad de Género y el Empoderamiento: Un Compromiso a la Acción" y participé junto a 80 líderes mundiales en la 70ª sesión de la Asamblea General.

Es responsabilidad de todos construir sociedades más equitativas, donde el género no sea razón de exclusión, violencia ni discriminación. El año pasado, mi país se unió a la iniciativa de la ONU “Nosotros por Ellas”, y se ha convertido en su segundo promotor, con más de 58 mil adherentes. Mi gobierno también desarrolla campañas para invitar a más hombres a hacer suya esta iniciativa y promover la sensibilización contra los estereotipos de género.

Además, estamos actualizando el marco legal para asegurar que cada uno de nuestros programas incorpore la perspectiva de género y amplíe la participación de la mujer en todos los aspectos de nuestras vidas. En 2013, para conmemorar el aniversario número 60 del voto de la mujer en México, envié una iniciativa de reforma electoral al Congreso, que exige a los partidos garantizar que la mitad de sus candidaturas a legisladores federales y locales son para las mujeres. En las elecciones de 2015, esta modificación generó una representación de las mujeres de más de 42% en la Cámara de Diputados. A nivel local, las legisladoras representan un promedio de 40% en las legislaturas estatales. Actualmente, México se encuentra entre los diez países con mayor número de mujeres en la cámara baja, superando a países desarrollados como Finlandia, Francia, Noruega, el Reino Unido y los Estados Unidos.

En México, las mujeres constituyen el 38.5% de la fuerza laboral y son el sustento económico de 29% de los hogares. Mi gobierno ha trabajado al lado de la sociedad civil, legisladoras y gobiernos locales para reconocer la importancia vital de la mujer en nuestra sociedad. Uno de nuestros principales objetivos es eliminar la discriminación contra niñas y mujeres –especialmente en las comunidades indígenas–; queremos que estén empoderadas para ejercer plenamente sus derechos. En este sentido, estamos mejorando los índices de educación y empleo de las mujeres, fortaleciendo sus capacidades empresariales y ampliando su acceso a la atención médica. Lo más importante es que México continúa realizando acciones para erradicar la violencia de género y asegurar que las mujeres nazcan en un ambiente libre de amenazas.

La creciente participación de la mujer en puestos de liderazgo es un paso esencial hacia la justicia de género, al inspirar a otras mujeres a superar las limitaciones estructurales, y promueve la igualdad de género como parte fundamental de la democracia. El mundo se ha tardado en reconocer al empoderamiento de la mujer como una fuerza positiva de cambio y desarrollo. La comunidad internacional ya no puede hablar de protección a los derechos humanos sin la plena protección de los derechos de la mujer. Todavía hay barreras por delante que es necesario derribar y México continuará promoviendo una verdadera igualdad de género, con igualdad de oportunidades para mujeres y hombres.

El empoderamiento de la mujer no es cuestión de qué; todos sabemos lo que hay que hacer. El empoderamiento de la mujer es cuestión de cuándo, y la respuesta es AHORA.