Esta mañana estuve en Puebla, mismo lugar en donde hace 151 años, sucedió uno de los episodios más memorables y valerosos de nuestra historia nacional: la Batalla de Puebla; ejemplo permanente y gran inspiración para afrontar los retos de nuestro tiempo.

Además, me permití dirigirme a los jóvenes soldados del Servicio Militar en su Protesta de Bandera y recordarles que su juramento es un compromiso permanente con México y que con ellos se mantiene vivo el espíritu de lucha de los héroes del 5 de mayo.

Hace siglo y medio, los mexicanos se unieron sin importar su lugar de origen ni su ideología política para combatir a los invasores; con unidad y compromiso permitieron triunfar al Ejercito de Oriente aquí en Puebla, los mismos valores que alentaremos en todo momento para que sociedad y gobierno Movamos a México.

En este México de hoy dejemos que la historia nos inspire y nos motive para asumir la responsabilidad que nos corresponde. Estamos listos para despuntar y acelerar el desarrollo de nuestro país. Lograr que así sea, está en nuestras manos.

¡Que viva el General Ignacio Zaragoza! ¡Que viva Puebla! y ¡Que viva México!