Por: Enrique Peña Nieto

Este día, con profundo respeto, agradecimiento y admiración, encabecé un merecido homenaje a valerosos integrantes de la Policía Federal quienes perdieron la vida en el cumplimiento de su deber.

Pese a la adversidad del clima, volaron desde Acapulco hasta Atoyac de Álvarez, para llevar víveres a familias de la comunidad “La Pintada” y rescatar a pobladores en riesgo.

Como Presidente de la República, como ciudadano y padre de familia, reitero mis más sentidas condolencias a sus padres, esposa, hijos, hermanos, familiares, amigos y compañeros de trabajo.

Los Policías Federales, que dieron la vida por sus compatriotas, son una pérdida profunda para esta corporación.

La mejor forma de honrar la memoria de los mexicanos fallecidos y de los Policías Federales caídos en cumplimiento de su deber, es refrendando nuestro compromiso con México.

Debemos seguir trabajando juntos, para construir un mejor país en beneficio de todos.