A través de un análisis químico e histórico realizado a 40 osamentas de individuos que vivieron hace 400 años, se pudo constatar que durante la Colonia, los indígenas que habitaban la ciudad de México se alimentaban básicamente de maíz y vegetales, en tanto que la carne de vaca les parecía de mal sabor y era muy cara.

Los análisis efectuados en las osamentas confirman lo que las fuentes históricas indican: para la población indígena virreinal, la carne de res no era muy apetecible, amén de ser cara, asimismo tenían mucho problema para consumir leche, porque les causaba molestias por la lactosa, y no se conservaba fácilmente.

Las dentaduras analizadas presentan rastros de severos cálculos dentales ocasionados por el sarro, así como caries y abscesos. Al final de su vida estos individuos contaban con dentaduras en muy mal estado, lo cual contribuía al deterioro de su estado de salud y de nutrición.

La investigación hecha a las dos colecciones óseas también revela que la esperanza de vida tanto de castas como de indígenas era de alrededor de 32 años.

Fuente: INAH