Los embarazos NO planificados es uno de los retos que afecta el desarrollo humano de nuestra población. Ponen en riesgo la salud de la madre y su bebé; y en la gran mayoría de los casos, alteran su proyecto de vida, reduciendo sus oportunidades de educación, trabajo, ingresos y superación personal.

Ante esta realidad, ordené a distintas dependencias e instituciones del Gobierno de la República, elaborar la Estrategia Nacional de Prevención del Embarazo en Adolescentes, cuyos objetivos son reducir en 50% la tasa de fecundidad de las adolescentes, de 15 a 19 años, para 2030; y que NO haya embarazos en niñas de 14 años o menos.

Los ocho ejes de Estrategia, incluyen 90 líneas de acción, enfocadas a reforzar la educación, la salud, la prevención de la violencia y las oportunidades para que los jóvenes puedan tener un mejor futuro.

Es mi deseo que se cumplan con los objetivos trazados y que esto depare una mayor calidad de vida para nuestros menores y para las futuras familias mexicanas.