Por Enrique Peña Nieto

En momentos cruciales de nuestra historia, en episodios que han sido determinantes para la nación, el Estado Mayor ha respaldado a la figura presidencial, garantizando su integridad personal.

A prácticamente dos años de haber asumido la elevada responsabilidad de servir a los mexicanos como Presidente de la República, he constatado la lealtad, la disciplina y la entrega de este cuerpo especial.

Por ello, ha sido un honor haber otorgado ascensos, a diversos integrantes del Estado Mayor Presidencial. Las insignias que entregué hoy, son un justo reconocimiento a su compromiso institucional, a sus conocimientos teórico-prácticos, a su férrea disciplina y, sobre todo, a su lealtad a México.

Como Presidente de la República y Comandante Supremo de las Fuerzas Armadas, es un gusto contar con la tradicional lealtad y elevado sentido del deber del Estado Mayor Presidencial.