Por Enrique Peña Nieto

De 1980 a la fecha, nuestra expansión económica ha sido de apenas 2.4% en promedio anual. Este débil crecimiento se puede explicar, en buena medida, por la evolución de nuestra productividad que, en ese mismo periodo, ha disminuido 0.7% en promedio.

Por ello, las reformas transformadoras que hemos impulsado en los últimos 18 meses, con el respaldo de las principales fuerzas políticas y el trabajo de la 62 Legislatura del Congreso de la Unión, serán decisivas para elevar la productividad y, con ella, el ritmo de crecimiento de toda nuestra economía.

Así lo expresé en la Reunión Nacional De Consejeros 2014 de BBVA Bancomer: con las reformas transformadoras México transitará en los siguientes años de un bajo crecimiento inercial, a un crecimiento económico acelerado.

Junto con las reformas, el otro elemento clave para elevar la productividad y crecer en el largo plazo, es el desarrollo de infraestructura. Con inversiones por 7.7 billones de pesos generaremos grandes obras y proyectos a lo largo y ancho de toda la geografía nacional en: 1) comunicaciones y transportes, 2) energía, 3) hidráulico, 4) salud, 5) desarrollo urbano y vivienda, y 6) turismo.

Lo más importante es que México ya se atrevió a cambiar; ya se atrevió a impulsar transformaciones que le permitirán convertirse en una nación más próspera. Invito a financieros y empresarios, a que hagan suyo el proceso de transformación que vive el país. Éste es un buen momento para crecer con nuestra nación.