Por: Enrique Peña Nieto

Desde el primero de diciembre, decidimos que si hay algo verdaderamente trascendente e importante es ofrecer educación de calidad a nuestros niños y jóvenes.

Expreso mi mayor reconocimiento a las señoras y señores legisladores, tanto en la Cámara de Diputados, como en el Senado de la República, por su firmeza y determinación en favor de la educación de nuestros niños y jóvenes. Para concluir la etapa legislativa de la Reforma Educativa, hoy tuve el honor de promulgar las leyes secundarias que la harán realidad.

Con la promulgación de estas leyes, concluye el camino legislativo, pero apenas es el inicio de su instrumentación, que permitirá al Estado reafirmar su rectoría en la educación. Ahora debe iniciar la transformación de la realidad en cada escuela y aula del país.

Reconozco la responsabilidad, elevada vocación de servicio y el compromiso con México de los cientos de miles de maestros que están en las aulas en este momento, cumpliendo con nuestros niños y jóvenes. Los invito también a sumarse a la implementación de la Reforma Educativa y a que aporten sus conocimientos y experiencias, para enriquecer los parámetros e indicadores que serán utilizados para la evaluación docente.

Los niños y jóvenes de México merecen nuestro mayor esfuerzo y nuestro total compromiso. Con el esfuerzo compartido de sociedad y gobierno, estamos ya en la ruta correcta. En la aplicación de la Reforma Educativa, no habrá marcha atrás.