Emiliano Zapata nació en Anenecuilco, cerca de Villa de Ayala, Morelos. Fue campesino, condición que le permitió conocer los arduos problemas del campo.

El Plan de San Luis contenía un párrafo agrarista, por lo que  Zapata envió a Pablo Torres Burgos a entrevistarse con Francisco I. Madero. En 1911 se lanzó a la lucha revolucionaria, con la recuperación de la tierra como principio.

En desacuerdo con Madero en lo que se refería a la cuestión agraria, se levantó en armas con el Plan de Ayala, el 25 de noviembre de 1911. Unido al orozquismo, también luchó contra el gobierno de Victoriano Huerta, en acuerdo con Francisco Villa.

Al producirse la división entre Carranza y Villa, siguió aliado con este último, con el que entró a la Ciudad de México en noviembre de 1914. Sus tropas se denominaban Ejército Libertador del Sur.

Carranza encargó la campaña del Sur en contra de Zapata al general Pablo González; quien para eliminarlo fraguó  un plan, junto a Luis Patiño,  para hacerle creer que el coronel Jesús Guajardo había desconocido el gobierno de Don Venustiano Carranza.

Guajardo, finalmente lo traicionó y asesinó en la Hacienda de Chinameca, Morelos, el 10 de abril de 1919. El cadáver de Emiliano Zapata fue llevado a su pueblo natal, y sus restos reposan actualmente en Cuautla, al pie de la estatua que le fue erigida.

Fuente: Bicentenario