Tan sólo para adquisiciones, arrendamientos y servicios, el Gobierno de la República destinará, en 2013, 365 mil 129 millones de pesos; es decir, más de mil millones de pesos diarios.

Para ello, el Gobierno de la República cuenta con una Estrategia de Contratación Pública. Sus objetivos son: acelerar las contrataciones y asegurar que éstas se realicen bajo los principios constitucionales de eficiencia, eficacia, economía, transparencia y honradez.

Los elementos de la Estrategia son:

  • Contratos marcos. Convenios generales que celebra una dependencia con uno o varios proveedores, en los que se fijan condiciones de precio y calidad de un bien o servicio. Su ventaja es que luego pueden adherirse a ellos otras dependencias que requieren un producto o servicio similar.
  • Compras consolidadas. Diferentes dependencias se reúnen para adquirir, en una sola licitación, el bien o servicio que requieren en forma común.
  • Subastas en reversa A diferencia de una subasta normal, donde gana quien ofrece más, en una subasta en reversa el contrato lo gana el proveedor que ofrece el menor precio.

Con el respaldo de la Secretaría de la Función Pública, las dependencias y entidades ampliarán los esquemas de capacitación para proveedores y servidores públicos encargados de las adquisiciones.

Se contará también con un sistema de indicadores para cuantificar los ahorros en las compras, así como para medir otros beneficios asociados, como el apoyo a las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas.

Estos son los mecanismos que, en forma transparente y competitiva, le permitirán al Gobierno acceder a mejores condiciones de precio y calidad.