Por Enrique Peña Nieto

México tiene estrechos vínculos históricos y culturales con los países del Caribe, vínculos que nos llenan de orgullo. El Mar Caribe constituye un patrimonio común y tiene un valor estratégico de primer orden para México. Es nuestra puerta a otras regiones del mundo y un espacio vital para nuestras interacciones cotidianas con naciones hermanas.

Por ello, la política exterior del Gobierno de México hacia la región del Gran Caribe promueve una agenda de cooperación en diversas áreas de interés común, entre las que se encuentran la protección del medio ambiente, la salud, la educación, la gestión integral del riesgo de desastres y la lucha contra la pobreza, por mencionar algunas.

Durante los últimos diez años, los pueblos caribeños han registrado importantes avances que sustentan su crecimiento económico y su desarrollo. Las oportunidades para multiplicar y fortalecer nuestros lazos políticos y económicos son inmensas y al materializarse, contribuirán a que juntos forjemos mejores escenarios para nuestras sociedades.

Con esta convicción, mi gobierno impulsa la cooperación en el Gran Caribe, tanto a nivel bilateral como multilateral; incluso deseamos que sus países reciban recursos del Fondo de Infraestructura para Países de Mesoamérica y el Caribe, establecido en el Acuerdo de Yucatán.

Además del apoyo a infraestructura, la cooperación técnica y científica de México con los países del Caribe sigue siendo amplia y diversa, e incluye iniciativas para promover el desarrollo agropecuario y social, la energía, la minería, el medio ambiente, así como las micro, pequeñas y medianas empresas.

Este año, la Asociación de Estados del Caribe celebra su Vigésimo Aniversario, momento propicio para impulsar su fortalecimiento. Este hecho, aunado a la necesidad de contar con mecanismos de cooperación más ágiles y eficaces que respondan a los retos actuales, llevó a México a tomar la decisión de ser anfitrión de dos encuentros relevantes para nuestra relación con el Caribe: la III Cumbre México-CARICOM y la VI Cumbre de la Asociación de Estados del Caribe (AEC), los días 29 y 30 de abril, respectivamente, en Mérida, Yucatán.

Durante la III Cumbre evaluaremos el cumplimiento de las acciones acordadas en el Programa de Cooperación Científico - Técnica 2012-2013, y propondremos mecanismos para robustecer nuestro diálogo y potenciar el trabajo conjunto en este ámbito, como parte del Programa 2014-2015.

Por su parte, con la Asociación de Estados del Caribe, México ha trabajado en su revitalización para dar al Gran Caribe un espacio de solución a problemas compartidos, como la gestión integral del riesgo de desastres, incluyendo los fenómenos meteorológicos asociados al cambio climático, la mejora de la interconectividad en la región, así como la facilitación del comercio y la generación de sinergias en materia de turismo sustentable.

Confío en que las Cumbres de Mérida contribuirán a que el Caribe afiance su proceso de integración, bajo una visión clara de desarrollo y unidad. Como Presidente de México, mi compromiso es continuar trabajando con mis homólogos que integran la región del Gran Caribe, para asegurar que esta visión se traduzca en una mayor prosperidad económica y social para todos nuestros pueblos.