El cáncer es la principal causa de muerte a escala mundial. Aproximadamente un 30% de las muertes se deben a cinco factores de riesgo conductuales y dietéticos: índice de masa corporal elevado, ingesta reducida de frutas y verduras, falta de actividad física, consumo de tabaco y consumo de alcohol.

La prevención y la detección temprana son fundamentales para detener el alarmante aumento de la incidencia de esta enfermedad. De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud (OMS) en 2012 se registraron 8.2 millones de nuevos casos.

Más del 30% de las defunciones por cáncer podrían evitarse modificando o evitando los principales factores de riesgo, tales como:

  • el consumo de tabaco.
  • el exceso de peso o la obesidad.
  • las dietas de poca calidad con un consumo insuficiente de frutas y hortalizas.
  • la inactividad física.
  • el consumo de bebidas alcohólicas.
  • las infecciones por el virus del papiloma humano y hepatitis.
  • la contaminación del aire de las ciudades.
  • el humo generado en la vivienda por la quema de combustibles sólidos.