Por Enrique Peña Nieto

Hace 97 años, el buque “Tabasco” fue la primera embarcación con tripulación totalmente mexicana. Zarpó de Veracruz con destino a Puerto Progreso, Yucatán, y con esa travesía nació la Marina Nacional, de la que hoy todos nos sentimos orgullosos.

Recordando este acontecimiento histórico, este día desde Tampico, expresé mi reconocimiento a quienes trabajan para hacer de nuestros mares y costas una fuente de riqueza y desarrollo para nuestro país.

Felicito a las mujeres y hombres que tripulan ─con valentía, responsabilidad y profesionalismo─ nuestras embarcaciones pesqueras, mercantes, turísticas, petroleras y militares. Su aportación es imprescindible para que México alcance su máximo potencial.

Además, como Comandante Supremo de las Fuerzas Armadas, reconozco la invaluable labor de la Armada de México para garantizar la integridad de nuestro mar patrimonial e instalaciones estratégicas, así como para auxiliar a la población civil ante diversas contingencias.

A un año y medio de que asumí la mayor responsabilidad pública que puede tener un mexicano, reitero que este gobierno mantiene firme su decisión de mover y transformar a México, para hacerlo más incluyente y más próspero. Seguiremos impulsando, con determinación, los cambios de fondo que necesita el país, para liberar todo su potencial, en beneficio de su población.