El 5 de febrero de 1915, el Presidente Venustiano Carranza emitió el decreto mediante el cual se creó el Arma de Aviación Militar, carácter que conservaría hasta el 10 de febrero de 1944, cuando el Presidente Manuel Ávila Camacho dispuso que se elevara a la categoría de Fuerza Armada.

Fortalezas como el honor, el valor, la lealtad, la disciplina y la vocación de servicio elevan a la Fuerza Aérea a la cima de su existencia, nutrida de militares altamente calificados en el ámbito de la aeronáutica, reflejo de la calidad educativa que se imparte en sus planteles de formación.

Desde su origen, la Fuerza Aérea ha sido garante de la integridad del Estado mexicano y baluarte en el esfuerzo de velar por la paz, la seguridad interior y la soberanía de nuestro territorio.

Además de custodiar el espacio aéreo nacional, este Instituto Armado cumple con una vocación social y humanista. Ante las emergencias y catástrofes naturales que ha padecido nuestra población, las Fuerzas Armadas son fundamentales para enfrentarlas y superarlas.