Por Enrique Peña Nieto

La integración productiva es una gran alternativa para acelerar nuestro crecimiento económico y nuestro desarrollo social.

Por ello, celebro haber participado este día en el Guatemala Investment Summit 2013, un foro que promueve el desarrollo de las pequeñas y medianas empresas de Guatemala, que son, al igual que en México, las grandes generadoras de empleo.

Ahí expresé que los países de la región debemos seguir trabajando para modernizar nuestras economías, a fin de elevar y democratizar la productividad

¿Qué significa esto? Que seamos capaces de producir más, con los recursos que tenemos; que los trabajadores tengan las herramientas, tecnologías y procesos para agregar mayor valor a los productos y servicios que ofrecen.

Democratizar la productividad significa que ésta llegue a todas las regiones, a todos los sectores económicos y a todos los grupos sociales de nuestros países.

Precisamente, el camino de la productividad es el camino que está siguiendo México para elevar los ingresos reales de sus trabajadores y, con ello, mejorar la calidad de vida de sus familias. El objetivo central no se limita a las grandes variables, sino a hacer de la nuestra, una economía más productiva, donde los trabajadores ganen más.

A final de cuentas, esto es lo más importante: que toda la población se favorezca del crecimiento, que sienta en sus bolsillos los beneficios de una economía más dinámica, más competitiva y más incluyente.

México quiere hacer su parte y convertirse en un motor de crecimiento para Centroamérica, para Mesoamérica, y para toda América Latina. Con iniciativas visionarias como el Guatemala Investment Summit 2013 podremos consolidarnos como una región más moderna, próspera y justa en el siglo XXI. ¡Enhorabuena!