Por Enrique Peña Nieto

La Cumbre Iberoamericana ha sido un espacio idóneo para el diálogo entre gobiernos y entre comunidades empresariales, en favor del progreso y desarrollo de nuestras sociedades.

En el marco de esta Vigésimo Cuarta Cumbre, tuve el gusto de clausurar el Décimo Encuentro Empresarial Iberoamericano, que reunió en Veracruz a importantes líderes de negocios, para detectar nuevas posibilidades de comercio e inversión.

Estoy seguro que sus recomendaciones serán retomadas e incorporadas, en las políticas públicas de los gobiernos iberoamericanos y en las estrategias empresariales de sus mujeres y hombres de negocios.

Sumando esfuerzos, los gobiernos y empresarios de Iberoamérica, consolidaremos una región sólida, integrada y próspera, capaz de enfrentar los retos del siglo XXI en beneficio de nuestras poblaciones.