Este jueves, acudí a la Conferencia Anual de Municipios 2013, que reúne a más de 2 mil 400 autoridades municipales, estatales y federales, así como a integrantes del Congreso de la Unión y de las Legislaturas de los Estados.

Con la pluralidad, madurez y civilidad que ha alcanzado nuestra democracia, los tres órdenes de Gobierno dialogamos y construimos acuerdos en beneficio de los mexicanos, más allá de colores o ideologías partidistas.

El municipio no sólo es la base de la división territorial, es también el primer nivel de identidad y comunidad al que pertenecemos los mexicanos; sin embargo, ante las nuevas realidades de nuestra sociedad, el municipio debe revitalizarse para brindar servicios públicos de calidad a todos los ciudadanos.

En la medida en que los municipios se fortalezcan, el desarrollo del país será más rápido y también más equilibrado.

Por ello, el Gobierno de la República trabaja con la convicción de que todas las políticas públicas deben aterrizarse y traducirse en obras y acciones a nivel municipal y, sobre todo, en beneficio de sus habitantes.

Como Presidente democrático y federalista, estoy convencido de que la fuerza de México está en la fuerza de cada una de las partes que lo integran. Sólo así, en donde cada orden de gobierno haga la parte que le corresponde, será posible mover y transformar a México.