Por Enrique Peña Nieto

Este martes tuve la oportunidad de visitar el norte del país. En la Hacienda de Guadalupe, en Ramos Arizpe Coahuila, donde Venustiano Carranza convocó el espíritu de unidad y compromiso de nuestra Nación, conmemoramos el Centenario de la Promulgación del Plan de Guadalupe.

Desde esta Hacienda, hace cien años surgió una Nación sustentada en los valores de la paz, el respeto a la ley, la democracia, la justicia y la equidad. Lo que aquí nació como un anhelo, se convirtió en un movimiento que habría de transformar a México entero.

Este evento marca el origen institucional de nuestro Ejercito, aquel que siempre ha sabido estar con los mexicanos. Es éste, piedra angular del México institucional y democrático de hoy. Es símbolo de solidez, de confianza y patriotismo.

El resultado del Plan de Guadalupe fue el triunfo de la Revolución y la promulgación de la Constitución de 1917. Hoy el desafío es liberar a México de los obstáculos que frenan su desarrollo y limitan su potencial, es lograr que todos los derechos contenidos en nuestra Carta Magna sean una realidad para todos los mexicanos.

Honremos diariamente el legado de esta fecha histórica con trabajo, compromiso y una entrega apasionada a favor de México; porque cuando hay unidad, metas comunes y principios compartidos, es posible mover a México.