La Toma de Zacatecas es una de las batallas más importantes de la Revolución Mexicana en la que fueron protagonistas Francisco Villa y su ejército, conocido como División del Norte.

Zacatecas era el último bastión del huertismo y su caída significaba el paso franco a la ciudad de México. Francisco Villa y Félipe Ángeles deseaban, por encima de cualquier otra cosa, darle el tiro de gracia al régimen del usurpador Victoriano Huerta.

Ángeles y su ejército llegó a Calera - a 25 kilómetros de Zacatecas - el 19 de junio de 1914 por la mañana, pero decidió no iniciar operaciones sobre Zacatecas hasta que Villa llegará, para que como general en jefe de la División del Norte, dirigiera personalmente el ataque.

El Centauro del Norte se presentó en las inmediaciones de Zacatecas la tarde del 22 de junio y determinó que la batalla comenzaría a las 10 de la mañana del día siguiente con el disparo de un cañón.

El 23 de junio de 1914, más de veintidós mil hombres de la División del Norte avanzaron por los cuatro puntos cardinales; hacia las 5:40 de la tarde, el triunfo de los villistas estaba cerca,  las tropas tomaban posesión de la Bufa y del Grillo y avanzaban sobre la ciudad. Las calles de Zacatecas presenciaron una de las peores matanzas de la revolución. Los revolucionarios acabaron con todos los soldados federales que encontraron a su paso. La venganza sobre Huerta se había consumado.