Toda la leche Liconsa, líquida y en polvo, está fortificada con:

  • Hierro
  • Zinc
  • Ácido fólico
  • Vitaminas A, C, D, B2 y B12

Los niños que consumen de manera constante la leche fortificada Liconsa tienen menos tasa de anemia, deficiencia de hierro y desnutrición crónica; alcanzan más estatura y masa muscular; desarrollan mayor actividad física y registran mejor desarrollo mental.

El consumo diario de medio litro de leche fortificada Liconsa (dos vasos aproximadamente) cubre un porcentaje importante de los nutrientes que requieren los niños para crecer y mantenerse sanos.

Fuente: SEDESOL