Doroteo Arango, mejor conocido como Francisco Villa, se unió en 1910 a la Revolución Mexicana.

Durante el período presidencial de Francisco I. Madero, combatió a Pascual Orozco, uniéndose más tarde al constitucionalismo. En 1916 atacó el poblado de Santa Isabel Chihuahua y Columbus, Nuevo México, Estados Unidos.

A la muerte de Venustiano Carranza firmó los Tratados de Sabinas bajo el mandato del Presidente Adolfo De la Huerta, con lo que dejó definitivamente las armas.

Retirado en su Hacienda de Canutillo, entre los límites de Chihuahua y Durango, se dedicó a los negocios y a crear una colonia agrícola militar.

El 20 de julio de 1923, fue asesinado en Parral, Chihuahua, los asesinos dispararon sobre el carro desde el edificio de la contra esquina, muriendo casi todos los ocupantes en forma instantánea.

En 1966 su nombre fue colocado con letras de oro en el recinto de la Cámara de Diputados y en 1976 sus restos fueron exhumados por decreto presidencial y trasladados a la Ciudad de México siendo reinhumados en el Monumento a la Revolución.

Fuente: SEDENA