Por Enrique Peña Nieto

El 1o de diciembre, al asumir la elevada responsabilidad como Presidente de los Estados Unidos Mexicanos reafirmé que “el Estado debe estar al lado de las víctimas y sus familiares”, porque detrás de cada delito hay una historia de dolor, incluso la pérdida de un ser querido.

Precisamente por eso, una de las primeras Decisiones Presidenciales que tomé, fue instruir al Consejero Jurídico del Ejecutivo Federal a desistirse de la controversia constitucional sobre la Ley General de Víctimas, a fin de que fuera publicada y entrara en vigor.

Hoy, en el Diario Oficial de la Federación del 9 de enero de 2013, se publicó la Ley General de Víctimas.

Estoy cumpliendo un compromiso ético, que asumí en el Castillo de Chapultepec, con el Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad.

La Ley General de Víctimas es el inicio de un modelo jurídico innovador, que pone a la persona, a su dignidad humana y a sus derechos inalienables, en el centro de la atención del Estado y de la Sociedad.

La dignidad de una Nación se refleja en la forma en que se trata a las víctimas de la violencia y el delito.

Como lo he reiterado en varias oportunidades, y hoy lo refrendo, soy un Presidente que estará siempre del lado de las víctimas.

Así como cumplí el compromiso de publicar la Ley General de Víctimas, así también cumpliré el compromiso de recuperar la paz y tranquilidad de las familias mexicanas.

¿CUÁL ES LA IMPORTANCIA DE LA LEY GENERAL DE VÍCTIMAS?