México tiene una amplia tradición en cuanto a la generación de políticas de población.

En 1974, se promulgó la Ley General de Población y se creó el Consejo Nacional de Población, lo que significó la creación de un marco normativo para atender los fenómenos demográficos.

Cuarenta años después, México afronta los nuevos retos derivados de la nueva estructura demográfica del país y en ello se basa el Programa Nacional de Población 2014-2018.

Esta política de población tiene una visión a largo plazo que busca atender los desafíos de los próximos 40 años. Algunas de las características de la población mexicana en el mediano plazo son:

  • La población menor de 25 años disminuirá gradualmente, en 2050 equivaldrá al 34% a diferencia del 45% que representa hoy.

  • La población adulta se mantendrá en un 44%

  • La población de adultos mayores se duplicará; en 2050 más del 20% de los mexicanos, es decir, 32 millones de ciudadanos tendrán más de 60 años.

Debido a estos fenómenos, el objetivo de las políticas públicas en materia de población debe ser actuar oportunamente velando por el desarrollo de las próximas generaciones.

Con sentido estratégico y responsable, México impulsa a las generaciones de jóvenes para que, cuando lleguen a edad madura hayan forjado un patrimonio, basados en una educación de calidad e impulso a proyectos económicos que les permitan fundar y crecer sus propios negocios.

De este modo México enfrenta los desafíos poblacionales con proyección hacia el futuro.