El Presidente de la República, Enrique Peña Nieto, inauguró el  “Octavo Foro Nacional sobre Seguridad y Justicia, La Justicia que merecemos: de la implementación a la consolidación”.

Con una actitud propositiva y constructiva, la Sociedad Civil logró que el Estado Mexicano, en su conjunto, emprendiera la transformación jurídica más trascendente de los últimos 100 años.

"Es un hecho histórico dentro de la justicia de nuestro país; más de 100 años de estar al amparo de un modelo que hoy está cambiando con un propósito: asegurar que en México haya una eficaz administración de justicia".

Las transformaciones estructurales que requiere México, deben implementarse con una visión de Estado; yendo más allá de coyunturas políticas, calendarios electorales y periodos de gobierno.

La Reforma al Sistema Penal constituye un auténtico cambio de paradigma en la justicia mexicana, porque modifica sustancialmente principios, procesos, funciones y estructuras.

Su adecuada implementación ofrece grandes posibilidades, para agilizar los juicios, resolver más casos y asegurar el respeto a los derechos de las partes.

Sobre todo, brinda los instrumentos necesarios, para que los mexicanos reciban, en los hechos, una justicia pronta y expedita; que es esencial para recuperar la confianza ciudadana en sus instituciones y en sus autoridades.

"La justicia es indispensable para que el ciudadano ejerza a plenitud sus derechos y libertades; es una condición necesaria para construir una verdadera Sociedad de Derechos.

Tomó ocho años que las instituciones del Estado Mexicano estén preparadas para la entrada en vigor de este nuevo modelo de justicia penal.

"Este plazo de gracia de ocho años vence el próximo 18 de junio, y ese día no se dará por concluido, sino por iniciado este nuevo modelo con vigencia plena y estará a prueba la eficiencia del mismo”.

Primera fase

Para lograr que el Nuevo Sistema de Justicia Penal, sea el punto de inflexión que permita lograr una justicia cercana, confiable, expedita y eficaz, es necesario un cambio de conducta, un cambio de mentalidad, un cambio cultural. 

"Afortunadamente, en esta misión, también ya hemos dado los primeros pasos:"

- Está en marcha un importante esfuerzo de capacitación, para que los servidores públicos responsables de operar el sistema cuenten con las competencias necesarias.

- Formación y desarrollo de elementos de seguridad pública, para que tengan un conocimiento pleno del sistema; labor en la que resulta fundamental, el compromiso de los gobiernos locales.

- Con apoyo de la sociedad civil, se diseñó una amplia Campaña Nacional de Difusión, que fue traducida a diversas lenguas indígenas y distribuida masivamente.

- Se creó una Red Nacional de Voceros, que divulga las bondades de la Reforma Penal y los avances conseguidos hasta el momento.

El Mandatario giró indicaciones al Secretario de Gobernación, para que, junto con los Poderes Legislativo y Judicial, se definan los mejores mecanismos de coordinación para los trabajos de la siguiente etapa.

"En este Gobierno, tenemos la voluntad de ajustar donde haya que hacerlo, y de cambiar lo que sea necesario, para que nuestras instituciones de seguridad y procuración de justicia estén acordes con esta transformación".