Por decreto Presidencial, el 15 de octubre de 1943 se creó la Secretaría de Salubridad y Asistencia; siendo el doctor Gustavo Baz Prada el primer secretario de la dependencia.

Durante esta época, los esfuerzos de la Secretaría se centraron en el cumplimiento del Plan de Construcción de Hospitales. Como resultados, se encuentran el Centro Médico de la República, ubicado en la Ciudad de México, el Hospital del Niño (actualmente Hospital Infantil de México “Federico Gómez”), el Instituto Nacional de Cardiología y el Hospital para Enfermedades de la Nutrición.

Para 1964, siendo Presidente el licenciado Adolfo López Mateos, se reorganiza los servicios de la Secretaría y se establecieron, separadamente, la Subsecretaría de Salubridad y la de Asistencia, se crearon además nuevas direcciones generales.

En los siguientes 10 años las actividades de la Secretaría se centraron en la promoción y protección de la salud, llevadas a cabo principalmente en áreas rurales y zonas marginadas de las ciudades. Otra de sus acciones fue la creación de los programas y servicios de planificación familiar y paternidad responsable.

Entre 1983 y 1988, se adicionó al artículo 4º de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos el Derecho a la Protección a la Salud. Y en el año 1985 la Secretaría de Salubridad y Asistencia se transforma finalmente a la Secretaría de Salud. A la vez, se empiezan a generar estrategias importantes para la población como el Programa Nacional de Salud en 1994 y el Programa de Vacunación Universal.

El siglo XXI ha sido testigo de profundos e importantes logros en salud. Sin duda alguna, garantizar el financiamiento para el acceso universal a servicios de salud, es claramente el más trascendental de los avances.

El número de mexicanos protegidos por el Seguro Popular creció más de 300% entre 2006 y 2012 enfocándose en la población con mayor necesidad económica. Se incorporó la vacuna contra el Virus de Papiloma Humano en el programa de Vacunación. Y la esperanza de vida de los mexicanos se ha duplicado en las últimas ocho décadas, pues mientras en 1930 vivían en promedio 34 años, en 2010 llegó a 75 años, informó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).

Fuente: SALUD