Hoy tenemos la oportunidad de abrir paso a una industria petrolera renovada, moderna y más sustentable. Para ello, juntos, debemos superar 6 retos ineludibles:

  • PRIMERO. Convertir a PEMEX en modelo de eficiencia, transparencia y rendición de cuentas. Es necesario crear una nueva estructura organizacional, que permita agilizar la toma de decisiones y mejorar su capacidad de adaptación.
  • SEGUNDO. Liberar su potencial de inversión e innovación. La empresa debe tener acceso a tecnologías de punta, para mejorar su capacidad operativa y de ejecución.
  • TERCERO. Afianzarse como una industria generadora de industrias. El sector petrolero debe incentivar el desarrollo de proveedores nacionales, impulsando cadenas y procurando el desarrollo equilibrado de las regiones.
  • CUARTO. Orientar las inversiones hacia las actividades de mayor valor agregado y rentabilidad social para el país. PEMEX debe tener mayor capacidad para fijar prioridades y ser detonador de las industrias que marcarán la pauta del desarrollo en este siglo.
  • QUINTO. Fortalecer la ética corporativa de la empresa y su responsabilidad social. Como empresa del Estado, Petróleos Mexicanos tiene el deber de incrementar su contribución al bienestar y progreso de las comunidades donde opera.
  • SEXTO. Promover la sustentabilidad ambiental. México exige un PEMEX verde, limpio, respetuoso de la Naturaleza, que reduzca las emisiones de gases de efecto invernadero y aumente sus acciones de restauración ecológica.

En la superación de estos retos, está el camino para que surja el nuevo PEMEX que queremos y merecemos los mexicanos.