El Museo de Arte Moderno cuenta con una excepcional colección que abarca un arco temporal de largo alcance, de 1920 al presente. Se inauguró en 1964, como parte del programa de institucionalización de la cultura que caracterizó al gobierno de Adolfo López Mateos.

En un principio las salas del Museo de Arte Moderno adoptaron un amplio perfil historicista, sin embargo con el tiempo se mostró una imagen actualizada del arte nacional, ejemplo de ello es la primera gran exposición dedicada a Rufino Tamayo.

El edificio del Museo se inspiró en un diseño del arquitecto Pedro Ramírez Vázquez, en colaboración con Rafael Mijares. La concepción detallada de sus jardines resaltaba el creciente interés de la modernidad por la arquitectura de paisaje; el diseño de sus jardineras y andadores corresponde a Juan Siles.